Hay bodas en las que la emoción se percibe desde el primer momento, y esta fue una de ellas. Desde los preparativos hasta el último abrazo, el cariño entre los dos estuvo presente de una manera muy especial. Una pareja que vive en Madrid y que eligió celebrar su boda rodeada de familia, amigos y ese ambiente mediterráneo que hizo que el día tuviera una personalidad única.
La celebración transcurrió entre momentos íntimos, muchas risas y una energía que fue creciendo a medida que avanzaba el día. Cada detalle estaba pensado para disfrutar sin prisas: una decoración cuidada, una puesta en escena elegante y un ambiente cercano que permitió que los protagonistas fueran, simplemente, ellos mismos.
Y la historia no terminó con la boda. Tiempo después nos reencontramos en Madrid para una postboda muy especial por el Parque del Retiro. Pasear por sus rincones, cambiar el ritmo y volver a fotografiarles con toda la tranquilidad del mundo nos permitió crear una segunda parte completamente diferente, pero con la misma complicidad que había estado presente desde el primer día. Una historia que comenzó junto al Mediterráneo y que continuó en el corazón de Madrid
Vestido: Pronovias
Finca: El casón De la Vega
Aunque su vida transcurre ahora en Madrid, Murcia siempre ha sido parte de su historia.
Volver para celebrar allí su boda tenía un significado especial: reencontrarse con sus raíces y compartir uno de los días más importantes de sus vidas junto a la familia y las personas que han estado siempre a su lado.
Una celebración íntima y llena de emoción, donde la complicidad y el cariño entre todos estuvieron presentes en cada momento.